En la UCSC se concretó el cierre y lanzamiento de proyectos pioneros en combustibles sostenibles para la aviación, destacando el liderazgo regional en la producción de SAF y su aporte a la meta de carbono neutralidad de Chile al 2050.
En una jornada marcada por el compromiso con la innovación y la sostenibilidad, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) realizó el cierre del proyecto “Producción de bio jet fuel rico en compuestos aromáticos a partir de lignina Kraft y aceite residual por el proceso integrado de co-pirólisis e hidrogenación”, e inició la iniciativa “Biorrefinería de aceite de camelina para la producción de SAF y otros combustibles”, ambos liderados por la Dra. Laura Azócar.
La ceremonia contó con la presencia de la Dra. Ana Narváez, Prorectora de la UCSC; el Seremi de Economía del Biobío, Javier Sepúlveda; la Jefa del Área de Movilidad Sostenible e Hidrógeno Verde de la Agencia de Sostenibilidad Energética, Luz Ubilla Bórquez; y el Seremi de Energía de la región del Biobío, Danilo Ulloa.
Durante la ceremonia, el Seremi de Energía del Biobío, Danilo Ulloa, resaltó que el desarrollo de combustibles sostenibles para la aviación es una prioridad en la agenda energética nacional, subrayando el rol estratégico de la región en este desafío. “El Biobío está llamado a ser un polo de innovación en combustibles sostenibles para la aviación. Estos proyectos son un ejemplo concreto de cómo la colaboración entre el mundo académico, la industria y el sector público puede dar origen a soluciones reales frente al cambio climático. Como Ministerio de Energía, estamos impulsando la Hoja de Ruta SAF 2050 para que, hacia mediados de este siglo, la mitad del combustible utilizado en vuelos que despeguen de nuestro país provenga de fuentes sostenibles. Iniciativas como las que hoy celebramos son pasos firmes hacia esa meta”.
La Prorectora de la UCSC, Dra. Ana Narváez, subrayó la relevancia de que este tipo de desarrollos surjan desde la academia. “Creo que es muy importante porque nosotros como académicos, como universidad, hacemos un gran aporte tecnológico y que muchas veces no se veía reflejado antes en la sociedad a través de las empresas o de la sociedad misma. Entonces hoy día el tener estos desarrollos en los cuales podemos ver concretamente que pueden aportar al desarrollo sostenible de la región y del país, yo creo que es un gran avance”,
El Seremi de Economía del Biobío, Javier Sepúlveda, valoró el impacto económico y productivo que generan estas iniciativas. “Desde el Ministerio de Economía valoramos este avance significativo que está haciendo la Universidad Católica de la Santísima Concepción por contribuir a los desafíos de la carbono neutralidad, de la resiliencia ante el cambio climático y de la sofisticación y la diversificación productiva, que son grandes objetivos que hemos planteado como Gobierno para transitar hacia un nuevo modelo de desarrollo productivo sostenible. Creemos que desde la región del Biobío tenemos todas las capacidades para generar una industria sostenible sin huella de carbono y aprovechar también todas las oportunidades de la plataforma logística de que tenemos a través de la cantidad importante de puertos y también del aeropuerto internacional Carriel Sur, que nos permiten llegar hacia el resto del mundo con nuestros productos y servicios”.
En Chile, la implementación del Programa Vuelo Limpio y la Hoja de Ruta SAF 2050 fija metas claras: para el año 2050, al menos el 50% del combustible utilizado en vuelos nacionales e internacionales con origen en el país deberá provenir de SAF. Esta hoja de ruta contempla hitos como la producción del primer litro de SAF nacional, la construcción de una planta piloto y la articulación de alianzas internacionales, incluyendo acuerdos con Países Bajos, Brasil y Colombia. La región del Biobío, con su potente industria forestal y papelera, cuenta con materias primas estratégicas como lignina kraft y aceites residuales, lo que la posiciona como uno de los territorios más prometedores para liderar este cambio energético en Latinoamérica.
La investigadora líder de ambas iniciativas y Profesora Asociada de la Facultad de Ciencias y Directora Alterna del Centro de Energía de a UCSC, Dra. Laura Azócar, explicó la relevancia técnica y ambiental del trabajo desarrollado, destacando el aporte de estas soluciones al desafío global de descarbonizar la aviación. “Es muy relevante poder desarrollar nuevas tecnologías utilizando nuestras materias primas para aportar en la diversificación y la descarbonización”.
Desde la Agencia de Sostenibilidad Energética, su jefa de Movilidad Sostenible e Hidrógeno Verde, Luz Ubilla, valoró el impacto que estas investigaciones generan. “Es importantísimo, valoramos muchísimo este tipo de iniciativas, ya que como
Agencia de Sostenibilidad Energética estamos impulsando programas como Vuelo Limpio, y hoy día este tipo de iniciativas responden directamente al cumplimiento de los compromisos y medidas que nosotros estamos impulsando. Vuelo Limpio es un programa que es financiado por el Ministerio de Energía y trabajamos colaborativamente con la Junta Aeronáutica Civil y está implementado por la Agencia de Sostenibilidad Energética, y hoy día este tipo de iniciativas que tienen investigación aplicada responden a compromisos que hoy día tenemos también en seguimiento de nuestra hoja de ruta SAF. Por lo tanto, estamos muy contentos de poder participar y poder también impulsar estos actores locales, ya que Biobío principalmente se ha destacado por impulsar los combustibles sostenibles en la aviación”.
El desarrollo de SAF (Sustainable Aviation Fuels) es clave para la descarbonización de un sector difícil de electrificar como la aviación, y permite reemplazar parcial o totalmente el combustible Jet-A1, reduciendo significativamente las emisiones en todo su ciclo de vida.
Con este tipo de proyectos, Chile avanza hacia su meta de carbono neutralidad al 2050, en línea con la Ley Marco de Cambio Climático y el Acuerdo de París, consolidando al Biobío como protagonista en la nueva economía energética sostenible.
